Thinking People Consultores Recursos Humanos

"Lo importante son las personas"

Absentismo: un mal habitual que tiene solución

Las empresas pagan muy cara la factura del absentismo. Hay un absentismo “justificado” (bajas médicas, permisos retribuidos legales…) y también un absentismo sin justificación legal, y ambos suponen un auténtico desagüe por el que se escapa la productividad y que genera serios problemas de organización, aumento de costes y mal clima laboral.    

El absentismo es un fenómeno complejo, pero detrás de éste puede haber otros problemas que tengan su origen en la empresa (laborales, falta de motivación, problemas de conciliación por parte de los trabajadores…) o en los propios trabajadores. Por lo tanto, interesa abordar el absentismo con diversos tipos de medidas:  

Las dos patas sobre las que sostener su estrategia para luchar contra el absentismo deben ser, por un lado, las de tipo disciplinario y de control y, por otro, de análisis de las condiciones de trabajo en la empresa. El resto de medidas deben actuar como complementos de su estrategia.
Conciencie a sus trabajadores sobre los problemas que implica el absentismo, informándoles de los índices de absentismo en la empresa y de los perjuicios que causa en la productividad, en la organización y en el resto de la plantilla.
También puede realizar un análisis de clima laboral (que no toca sólo temas de absentismo), pues puede dar muchas pistas sobre qué cosas pueden estar funcionando mal.
Comunicación. No sólo se trata de hablar con los trabajadores sobre el absentismo, sino de apostar por la comunicación vertical como estrategia de la empresa. Si los trabajadores están informados, implicados e identificados con la marcha de la empresa, su absentismo es menor.
Plantéese qué causas pueden tener su origen en la empresa:       

  1. Una incorrecta selección de personal
  2. Falta de integración de los trabajadores
  3. Falta de motivación
  4. Inapropiada distribución del trabajo
  5. Falta de promoción
  6. Malas condiciones de seguridad e higiene
  7. Trabajo monótono
  8. Falta de flexibilidad que les permita conciliar su vida laboral y familiar
  9. Mala o escasa relación con los mandos, etc.
  La insatisfacción laboral está detrás de un porcentaje importante del absentismo injustificado. En ocasiones, aplicar políticas de Conciliación Laboral –como introducir la flexibilidad horaria o las bolsas de horas- logra reducir drásticamente el absentismo. Otras veces, la solución para terminar con el absentismo de un trabajador desmotivado e insatisfecho pasa por un cambio de puesto.
Implique a los mandos intermedios en el control del absentismo, preparándoles para esa función. Deben llevar un control exhaustivo (por ejemplo semanal) e individualizado de las bajas, en el que conste quién está de baja, por qué, gravedad, etc. que permita discriminar situaciones puntuales de los casos en los que el absentismo se convierte en una práctica usual.
Sea riguroso en la exigencia de justificantes médicos y controles médicos.
Analice dónde están los mayores niveles de absentismo: puede ser un problema general o focalizado. Es importante averiguar si el absentismo está concentrado, por ejemplo, en un departamento en concreto o es un problema general en la empresa.  
No olvide que también existe el absentismo presencial, es decir, el del trabajador que está físicamente en su puesto pero no trabajando con normalidad (retrasos, bajo rendimiento, poca concentración en el trabajo, interrupciones constantes, uso de el ordenador para fines particulares durante el tiempo de trabajo…).   
Puede plantearse establecer algún tipo de prima por reducción del absentismo.
Plantéese también establecer medidas ejemplares ante los casos fraudulentos, en lugar de mostrarse impotente ante ellos, aplicando las medidas disciplinarias que permite la legislación.
Anticípese al absentismo: Poner en marcha métodos preventivos, encaminados al desarrollo de un comportamiento del trabajador que le permita mejorar en implicación e integrarle en la filosofía de la compañía.         Entre los métodos preventivos que puede utilizar su empresa se encuentran:    
– Los programas de Coaching para el desarrollo de profesionales y equipos autónomos      
– Los programas de Retribución por competencias.  
– Los planes de Incentivos y Motivación.  
  Seleccione los indicadores de absentismo más adecuados para su empresa, procurando que sean los mismos (o al menos similares) que los que se utilizan en su sector, para que pueda establecer comparaciones.

 

Probablemente, la mejor vacuna contra el absentismo consista en que el trabajador sea consciente de que en su empresa es posible una trayectoria profesional más allá de la mera repetición de un trabajo monótono y que ese mismo trabajador vea que su situación y sus sugerencias de mejora son tenidas en cuenta.           

 

Fuente: Practiletter Laboral y de RRHH

Julia Galvez – Thinking People

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR